Comprendiendo los diferentes tipos de colágeno: Tipos I, II y III explicados
By Hunter & Gather | Published: 2026-07-17
Category: Guías prácticas
El colágeno es esencial para la piel, las articulaciones y los huesos. Descubre las diferencias entre los tipos I, II y III de colágeno, sus beneficios únicos y cómo elegir el suplemento adecuado para tus objetivos de salud.
El colágeno es la proteína más abundante en el cuerpo humano y actúa como el pegamento estructural que mantiene unidos la piel, los huesos, los músculos, los tendones y los ligamentos. Con la edad, la producción natural de colágeno disminuye, lo que provoca signos comunes del envejecimiento como arrugas, rigidez articular y debilitamiento del cabello y las uñas. Esto ha hecho que los suplementos de colágeno sean increíblemente populares para apoyar la salud y el bienestar general.
Sin embargo, no todo el colágeno es igual. Se conocen al menos 28 tipos de colágeno, pero la gran mayoría del colágeno en tu cuerpo se compone de los tipos I, II y III. Cada tipo tiene una estructura y función únicas, y comprender estas diferencias es clave para elegir el suplemento adecuado para tus necesidades específicas, ya sea para una piel juvenil, la movilidad articular o la vitalidad general.
¿Qué es el colágeno y por qué importan los tipos?
El colágeno es una proteína compuesta por aminoácidos, principalmente glicina, prolina e hidroxiprolina. Forma hebras de triple hélice que proporcionan fuerza y elasticidad a los tejidos conectivos. El tipo de colágeno se refiere a cómo se organizan estas moléculas y dónde se encuentran en el cuerpo. Por ejemplo, el colágeno tipo I está densamente empaquetado y proporciona estructura a la piel, los huesos y los dientes, mientras que el colágeno tipo II está más suelto y es el componente principal del cartílago.
Al comprar suplementos de colágeno, a menudo verás productos etiquetados como "Tipo I y III" o "Tipo II". Esta distinción importa porque cada tipo se dirige a diferentes áreas del cuerpo. Un colágeno en polvo hidrolizado que contenga tipos I y III es ideal para la piel, el cabello, las uñas y los huesos, mientras que el colágeno tipo II generalmente se obtiene del esternón de pollo y es mejor para la salud de las articulaciones. Conocer tu objetivo (belleza, apoyo articular o bienestar general) te guiará hacia el producto adecuado.

Colágeno tipo I: el constructor de belleza y huesos
El colágeno tipo I representa aproximadamente el 90% del colágeno en tu cuerpo. Se encuentra en la piel, los huesos, los tendones y los ligamentos. Este tipo es conocido por su increíble resistencia a la tracción, por lo que es esencial para mantener una piel firme y juvenil y unos huesos fuertes. Cuando tomas un suplemento de colágeno tipo I, estás apoyando directamente la integridad estructural de tu piel, ayudando a reducir las líneas finas y mejorar la elasticidad.
Para aquellos que se centran en la belleza desde el interior, el colágeno tipo I es tu mejor opción. Productos como Mixed Berry Beauty Collagen combinan colágeno tipo I con nutrientes adicionales como vitamina C y ácido hialurónico para mejorar la absorción y los resultados. Muchas personas también recurren a los sobres de colágeno marino en polvo, que son ricos en colágeno tipo I y se absorben fácilmente por el cuerpo, lo que los convierte en una opción conveniente para el cuidado diario de la piel y el cabello.
- Ideal para: Elasticidad de la piel, reducción de arrugas, cabello y uñas fuertes, densidad ósea.
- Fuentes: Piel bovina, escamas de pescado y fuentes marinas.
Colágeno tipo II: el protector de las articulaciones
El colágeno tipo II es el colágeno principal que se encuentra en el cartílago, el tejido flexible que amortigua las articulaciones. A diferencia del tipo I, que es fibroso y fuerte, el tipo II es más elástico y está diseñado para soportar la presión y el movimiento. Esto lo convierte en la opción ideal para cualquier persona que sufra molestias articulares, rigidez o afecciones como la osteoartritis. El colágeno tipo II a menudo se obtiene del esternón de pollo y generalmente se toma en su forma nativa (no desnaturalizada) para estimular la tolerancia del sistema inmunológico al tejido articular.
Si tu principal preocupación es la salud de las articulaciones, busca un suplemento que contenga específicamente colágeno tipo II. Si bien muchas mezclas de multicolágeno incluyen tipo II, las fórmulas dedicadas a las articulaciones a menudo lo presentan como ingrediente estrella. Para un enfoque más completo, combinar colágeno tipo II con otros nutrientes de apoyo articular como glucosamina o cúrcuma puede amplificar los beneficios. Sin embargo, para el bienestar general, un suplemento equilibrado que incluya los tipos I, II y III puede ser la opción más versátil.
- Ideal para: Movilidad articular, reparación del cartílago, reducción del dolor y la rigidez articular.
- Fuentes: Esternón de pollo, a menudo en forma no desnaturalizada.
Colágeno tipo III: el apoyo para el intestino y los vasos sanguíneos
El colágeno tipo III a menudo se encuentra junto al tipo I en los mismos tejidos, como la piel, los músculos y los vasos sanguíneos. Desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la estructura de los órganos y los vasos sanguíneos, y es especialmente importante para la salud intestinal. El colágeno tipo III favorece el revestimiento de los intestinos, lo que puede ayudar en afecciones como el síndrome del intestino permeable. También contribuye a la elasticidad de las arterias y las venas.
La mayoría de los suplementos de colágeno de alta calidad que indican "Tipo I y III" proporcionan ambos en un solo producto, lo que los hace excelentes para la salud general. Si buscas apoyar tu piel, huesos e intestino simultáneamente, un suplemento combinado de tipo I y III es una opción práctica. Por ejemplo, una cucharada de Cacao Grass Fed Beef Protein Powder no solo proporciona proteínas, sino que también incluye aminoácidos que apoyan el colágeno y complementan el papel del colágeno tipo III en la reparación de tejidos.
- Ideal para: Salud intestinal, integridad de los vasos sanguíneos, elasticidad de la piel y reparación muscular.
- Fuentes: Piel bovina, a menudo combinada con tipo I en los suplementos.
Cómo elegir el suplemento de colágeno adecuado para ti
Con tantas opciones en el mercado, seleccionar el suplemento de colágeno adecuado puede resultar abrumador. Comienza por identificar tu objetivo principal. Si deseas mejorar la apariencia de tu piel y ralentizar el envejecimiento, concéntrate en el colágeno tipo I de fuentes marinas o bovinas. Si el dolor articular es tu principal preocupación, busca un producto de colágeno tipo II. Para un apoyo integral que incluya la salud de la piel, los huesos y el intestino, una mezcla de multicolágeno que contenga tipos I, II y III es ideal.
También considera la forma del suplemento. El colágeno hidrolizado (también llamado péptidos de colágeno) se descompone en partículas más pequeñas, lo que facilita su digestión y mezcla en líquidos como café, batidos o sopas. Los sobres de colágeno son perfectos para viajes y uso sobre la marcha, mientras que las cápsulas son convenientes para aquellos a quienes no les gusta el sabor de los polvos. Siempre revisa la lista de ingredientes en busca de aditivos y opta por fuentes de animales alimentados con pasto y criados en pastos cuando sea posible para garantizar la pureza y la potencia.
- Para belleza: Busca tipo I (ej., colágeno marino o bovino).
- Para articulaciones: Elige tipo II (ej., colágeno de esternón de pollo).
- Para salud general: Elige una mezcla de multicolágeno con tipos I, II y III.
Comprender las diferencias entre los tipos de colágeno I, II y III te permite tomar una decisión informada que se alinee con tus objetivos de salud. Ya sea que busques una piel radiante, articulaciones flexibles o un intestino más fuerte, hay un tipo de colágeno diseñado para ti. Explora nuestra gama de suplementos de colágeno premium, incluidos nuestros sobres de colágeno marino en polvo, para encontrar la combinación perfecta para tu viaje de bienestar.



